Sociedad de gananciales

El régimen de gananciales también denominado sociedad de gananciales consiste es el régimen económico – matrimonial por el cual las ganancias o beneficios obtenidos durante el matrimonio desde la celebración del mismo se consideran comunes para ambos cónyuges independientemente de quien haya participado en la obtención de los mismos.
En el caso de extinción del matrimonio y disolución del régimen económico – matrimonial el patrimonio acumulado se distribuirá en partes iguales a los cónyuges.

Los bienes que los esposos poseían antes de la celebración del matrimonio no pasan a formar parte de la masa común sino que son bienes privativos del cónyuge correspondiente. Por el contrario, las rentas que puedan producir estos bienes durante el matrimonio sí que se incorporan a la masa común y tienen carácter de bienes gananciales.

Si a lo largo de la duración del matrimonio, los esposos pasan a poseer bienes recibidos a títulos gratuito, por ejemplo a través de herencias o donaciones, los mismos se constituirán como bienes de carácter privativo, es decir, no se integran en la masa común.

El régimen de gananciales es el régimen supletorio previsto por el legislador y cabe disposición en contra en las legislaciones de las comunidades autónomas aplicables al matrimonio.

1. Se negocia el convenio regulador (negociación que se puede llevar a cabo en cualquier momento antes de presentar la demanda). Dicho convenio regirá desde su aprobación en las relaciones existentes entre los cónyuges, así como en las que tengan con sus hijos.

2. Se busca a un abogado y a un procurador para presentar la demanda de divorcio, ante el juzgado de primera instancia de la localidad en la que residan los cónyuges. (Puede contactar con nuestro despacho de Madrid, ya que como saben somos abogados matrimonialistas).

3. Se interpone la demanda de divorcio (por los dos cónyuges de mutuo acuerdo o por uno de ellos con el consentimiento del otro) y presentamos junto a ella el convenio regulador.

4. Se cita a las partes para que ratifiquen y digan que están de acuerdo con el convenio regulador.

5. Si las partes lo ratifican, el Juez examina el convenio y, si el reparto de los bienes, el régimen de visitas y las pensiones por alimentos o compensatorias, si las hubiere, son correctas y no resultan perjudiciales para los hijos o alguno de los cónyuges, lo aprueba.

6. Si hay menores, el Juez citará al Ministerio Fiscal para que vele por su beneficio en el divorcio.

7. Por último, si todo está conforme, el Juez dictará sentencia acordando el divorcio.

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